¿No quieren que estemos indignados?



Últimamente en España estamos viviendo tiempos de cambios, los cambios siempre son buenos, porque si no son para mejorar al menos se aprende, da igual lo que se aprenda, algo siempre se aprende. Lo cierto es que éste gobierno ha sorteado una serie de cambios en los que anteriormente de gobernar no estaba de acuerdo. Pero ésto es así, si la situación no da, si los recursos no son suficientes es tiempo de recortar, cuando no tenemos trabajo dejamos de pagar algunas comodidades que consideramos innecesarias por una cuestión de supervivencia, pues ésto es igual pero a gran escala. Hasta ahí todo de acuerdo y me parece correcto.

Lo que yo me pregunto es porque no se exigen responsabilidades a los causantes de ésta situación, independientemente del color del partido que formen o vinculados a quién se encuentren, si la casta política quien toma las decisiones comete errores es necesario que ésto repercuta en sus ingresos y/o patrimonio. Lo que no es de recibo es que todos tengamos que pagar de nuestro bolsillo mientras sigan existiendo grandes evasores en España causantes del 71% del fraude tributario, si señoras y señores, el caso Urdangarín no es más que una pequeña parte del tinglado para desviar nuestra atención. El señor Urdangarín simplemente ha sido un mediocre que ha ido recogiendo migajas de las mayores fortunas a cambio de su imagen y de vender humo. Con ésto no le quito responsabilidad ni culpa sobre lo que ha hecho, simplemente hago hincapié en que le hemos dado demasiada atención porque es una persona vinculada a la casa real y no hace más que rellenar el espacio televisivo de Telecirco.

Luego la “casta” política no comprende porque hay tanta gente indignada, porque los tildan de vagos, de perroflautas y demás adjetivos calificativos un tanto denigrantes cuando se trata de seres humanos que demuestran su inconformidad con la injusticia en nuestra sociedad moderna, una sociedad que al día de hoy debiera ser contemplativa y equitativa en oportunidades (no hablo de igualdad, hablo de legitimidad de derechos, que no se malinterprete).

Pretenden darnos clases de moralidad, diciéndonos todo lo que está mal y no debemos hacer, cuando en la misma situación nuestros dirigentes no se aplican las mismas normas. Quizás hay políticos honestos, yo sinceramente no me creo que sean la mayoría, desde el momento en que un político dedica parte de su tiempo a una actividad privada, no estará robando ni malversando fondos, pero no dedica su carrera para lo que se le votó y por lo que se le paga su totalidad del salario. Desde el momento en que un partido recibe una financiación ilegal y todos los miembros callan, son cómplices de ese delito, saben que están jugando sucio y ello va en perjuicio de la ciudadanía, eso para mi ya es una falta de honestidad. Desde el momento en que 300 diputados, representantes de la ciudadanía faltan a su puesto de trabajo en un pleno del congreso, que no son ni más ni menos que el 85% del total, a quienes se les está pagando por su “trabajo”. ¿Éstas son las clases de moralidad que se nos pretende impartir?

Y luego por rizar más el rizo se encuentran nuestros “amigos” los sindicatos, esas instituciones con el “afán de defender los derechos de los trabajadores” que se han vendido al mejor postor, aceptando tratos vaya saber bajo que condiciones oscuras que cualquiera de nosotros conoce que ésto no puede ser normal en una institución que vela por los intereses de quienes la financian (…o creemos que la financian…), simplemente nos han vendido. Si alguien cree que ésto es justo, que me lo diga.

Ya ni hablar del uso que se le da a las fuerzas del orden últimamente, más allá de utilizarles de recaderos que sería lo más inofensivo, se puede utilizar la fuerza para callar las voces que se pretenden alzar en contra de la injusticia que vivimos, esas personas que bajo ninguna representación mediante voto (tanto por carencia de influencias cómo económicas) pretender dar una revolución de consciencia y darnos nuevas ideas de ver el mundo.

Y luego de ésto ¿no quieren que estemos indignados?

Acerca de fabiancouto

Nacido en Montevideo, Desarrollador de software en @brujula_talk & owner de @TrabajoBalear. Adicto a la ironía y al sarcasmo. En busca de sabiduría y felicidad.

Publicado el 25 enero, 2012 en Economia, Gobierno, Politica y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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