Mi peor enemigo…


Todo trayecto en la vida tiene su enseñanza y es nuestro deber aprender las posibilidades que nos dejan éstas mismas, cómo aplicarlas a la vida cotidiana, cómo aplicarla con las personas con las que nos relacionamos y cómo aplicarlas a nuestro pensamiento, al cognos.

Lo cierto es que con cada acción que sucede en ésta vida hay una bifurcación de dos reacciones una similar y otra totalmente opuesta y el aprendizaje y el camino a la sabiduría no es ajeno a ello.

En éste camino nos encontraremos con nuestro peor enemigo, que convive con lo mejor de nosotros mismos, con todo lo bueno que es nuestra personalidad, nuestro peor enemigo el EGO.

Sinceramente creo que es el peor enemigo, ya que la sabiduría nos permite superarnos a nosotros mismos, cuando utilizamos el conocimiento para superar a otras personas, competir contra ellas intentando demostrar quien sabe más o la mayor exactitud en la información rompemos con la principal interacción del conocimiento colectivo, que finalmente otorga beneficios a toda una comunidad.

Si bien el ego es necesario desde el ámbito de la autoestima, para poder valernos como personas individuales con carácter de pensamiento libre, como en todo los excesos son perversos, el autoestima es el portador de nuestra consciencia y existencia, intérprete de nuestras sensaciones y sentimientos  y da gran parte de la importancia que otorgamos a los valores de nuestra vida.

Desde una visión filosófica budhista, el ego nos ciega como si fuese un velo, impidiéndonos ver diversas cosas de la realidad cotidiana con cierta abstracción y perspectiva. Vincula nuestro ego con nuestra experiencia provocándonos sufrimiento.

El ego nos limita en nuestro ser, limita nuestras pertenencias a  determinar que es nuestro y lo que no debemos compartir, cuando la verdadera felicidad está en las personas, en aquellos con quienes nos relacionamos y compartimos aquello que tenemos, podremos alcanzar el éxito profesional, ser populares, disponer de un éxito económico, pero si no tenemos con quien compartirlo probablemente no seamos felices.

A continuación os dejo un vídeo de Krishnamurti sobre el ego, muy interesante reflexión.

Acerca de fabiancouto

Nacido en Montevideo, Desarrollador de software en @brujula_talk & owner de @TrabajoBalear. Adicto a la ironía y al sarcasmo. En busca de sabiduría y felicidad.

Publicado el 10 junio, 2011 en Genérico, Vision y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Como ya he indicado en TW, me gusta mucho este post, así que te felicito por él.
    Teniendo en cuenta que la felicidad no existe para mi (cosa que ya discutiremos en otra ocasión), sí es cierto que ese bienestar que buscamos se encuentra básicamente en nosotros mismos como personas.
    Pero todos tenemos un ego que alimentar con el fin de mantener la autoestima, y a todos nos gusta que los demás también nos ayuden a alimentarlo.
    Como dijo Disraeli “Háblale a un hombre de su persona y te escuchará horas enteras”, en cierta medida es cierto, ya que a todos nos gusta que nos digan lo bien que hacemos las cosas, lo guapos o inteligentes que somos…

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